16 de enero de 2012

¿Estamos seguros que sabemos prescribir?

A veces los “malos” hábitos de prescripción son el origen de tratamientos inefectivos, inseguros, de alargamiento de la enfermedad, de daño al paciente y costes más altos.
La formación clínica se centra a menudo más en las capacidades diagnósticas que en las terapéuticas. Generalmente la formación farmacológica inicial se concentra más en la teoría que en la práctica; centrada en el fármaco, en sus indicaciones, contraindicaciones y efectos indeseables; pero en la práctica, hay que proceder al revés, del diagnóstico al tratamiento.
Adjuntamos una guía de la OMS que trata de enseñarnos el proceso de la prescripción razonada, paso a paso; así como habilidades para realizar una buena prescripción, con ejemplos ilustrativos.
Los contenidos de esta guía se basan en diez años de experiencia en cursos de  farmacoterapia con una prueba de campo en siete universidades.
Seguro que algo podemos aprender. Por lo menos a supervisar ( ¿y detener?) algunos tratamientos (inefectivos, inseguros...)